El sistema interamericano de protección de los derechos humanos tuvo su origen en el seno de la Organización de los Estados Americanos, entidad que fue fundada por la IX Conferencia Interamericana de Estados, celebrada en la ciudad de Bogotá en 1948,1 coincidiendo dicho nacimiento con la creación sincrónica de otras entidades similares en diversas regiones del mundo —la Liga de Estados Árabes unos años antes y el Consejo de Europa poco después—, que habrán de convivir con la Organización de las Naciones Unidas —fundada en 1945—, la que tendrá en su seno como miembros a Estados de todas las entidades anteriormente mencionadas. A partir de allí, la evolución y el desarrollo progresivo del sistema interamericano de derechos humanos se ha dado en todos los planos, normativo, orgánico y procedimental. Ese avance sistémico tuvo repercusiones positivas en el disfrute y la garantía de los derechos de las personas, sin discriminación.